

Ciudad de México - De insurgentes a científicas: mujeres que cambiaron México /
Redacción Bitácoras Políticas | Ciudad de México | 08 Mar 2026
En el marco del Día Internacional de las Mujeres (8M), la historia de México permite reconocer a una serie de mujeres que transformaron la vida pública, cultural y científica del país. Sus trayectorias abarcan más de tres siglos y revelan cómo, en contextos adversos, impulsaron cambios en política, educación, arte, derechos civiles y pensamiento social.
Desde la lucha independentista hasta el feminismo moderno, estas figuras no sólo participaron en momentos decisivos de la historia nacional: en muchos casos redefinieron los límites que la sociedad imponía a las mujeres.
Entre las protagonistas más recordadas de la Independencia se encuentra Josefa Ortiz de Domínguez, conocida como La Corregidora. En 1810 descubrió la conspiración independentista de Querétaro y logró alertar a los insurgentes antes de que fueran arrestados. Su acción permitió que el levantamiento armado se adelantara, detonando el inicio del movimiento independentista.
Otra figura decisiva fue Leona Vicario, integrante de la red insurgente conocida como Los Guadalupes. Proveniente de una familia acomodada de la Nueva España, utilizó su fortuna para financiar la causa independentista y apoyar la difusión de ideas insurgentes. El Congreso mexicano la reconoció posteriormente como “Benemérita y Dulcísima Madre de la Patria”.
En el tránsito hacia el México moderno destaca Hermila Galindo, feminista veracruzana cercana al presidente Venustiano Carranza. Defendió públicamente el derecho al voto de las mujeres, la educación laica y la igualdad laboral, posicionando estas demandas en el debate político de la Revolución.
Otra figura relevante del feminismo temprano es Elvia Carrillo Puerto, conocida como La Monja Roja. Desde Yucatán impulsó el sufragio femenino, el control natal y la educación para mujeres campesinas. Fue una de las primeras diputadas del país, en una época en la que la participación femenina en política era prácticamente inexistente.
La historia cultural de México también está marcada por figuras femeninas cuya obra trascendió su época. Entre ellas destaca Sor Juana Inés de la Cruz, monja novohispana del siglo XVII considerada una de las mayores intelectuales del mundo hispano. Su ensayo Respuesta a Sor Filotea de la Cruz es uno de los primeros textos que defienden el derecho de las mujeres a la educación.
En el siglo XX, la cultura mexicana encontró otra voz poderosa en Frida Kahlo, pintora cuya obra exploró identidad, cuerpo, política y dolor personal. Sus autorretratos la convirtieron en un símbolo cultural global y en una figura asociada a la libertad creativa y al feminismo contemporáneo.
En el terreno literario sobresale Rosario Castellanos, poeta, ensayista y diplomática chiapaneca que abordó en su obra la situación de los pueblos indígenas y la desigualdad de género. Novelas como Balún Canán y su obra ensayística la colocan entre las pensadoras más influyentes del siglo XX en México.
En el ámbito científico, una figura pionera fue Matilde Montoya, quien en 1887 se convirtió en la primera mujer en obtener el título de médica en México. Para lograrlo enfrentó resistencia institucional y prejuicios sociales en la Escuela Nacional de Medicina. Su trayectoria abrió las puertas para que otras mujeres ingresaran a las profesiones científicas.
En la política mexicana también existen referentes que rompieron barreras. Griselda Álvarez Ponce de León hizo historia al convertirse en la primera gobernadora de México, al encabezar el gobierno de Colima entre 1979 y 1985. Su carrera política se complementó con su trabajo como escritora y promotora cultural.
Otra figura influyente del siglo XX fue Amalia Solórzano, esposa del presidente Lázaro Cárdenas. Aunque no ocupó cargos formales de poder, su participación fue decisiva en programas de apoyo social, educación y refugio para exiliados durante el periodo cardenista.
La historia nacional también incluye personajes cuya interpretación continúa en debate. Malintzin, conocida como La Malinche, fue intérprete y mediadora entre Hernán Cortés y diversos pueblos indígenas durante la conquista del siglo XVI. Su figura ha sido objeto de interpretaciones contrapuestas: para algunos representa traición; para otros, supervivencia y mediación cultural en un momento de choque civilizatorio.
Otra protagonista de la lucha insurgente fue Altagracia Mercado, llamada Heroína de Huichapan. Financió y organizó un batallón durante la guerra de Independencia y fue capturada por fuerzas realistas. Su valentía, según crónicas de la época, llevó a que su vida fuera perdonada.
Las historias de estas mujeres atraviesan distintas etapas de la historia nacional. Algunas participaron en conflictos armados; otras transformaron la cultura, la ciencia o la política. Todas enfrentaron barreras sociales y legales en una época donde la participación femenina estaba restringida.
Recordarlas, especialmente en el contexto del 8 de marzo, permite observar cómo el papel de las mujeres ha sido determinante en la construcción de la vida pública mexicana. Sus trayectorias muestran que los cambios históricos rara vez ocurren sin voces que cuestionen el orden establecido. Y muchas de esas voces, a lo largo de la historia del país, han sido femeninas.