09 de Enero de 2026
 
09 de Enero de 2026
 
El PRI Veracruz: El Último en Salir que Apague la Luz
Rocío Magaña
Entre Gitanos

29 Dic 2025

Lo que se vivió este sábado en la sede de la avenida Ruiz Cortines no fue una fiesta democrática, sino un sepelio de cuerpo presente. Bajo la falsa "unidad", el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Veracruz ha formalizado su propia fractura, entregando las llaves de un edificio cada vez más vacío a una fórmula única que, lejos de sumar, parece ser el detonante de una desbandada sin precedentes.


​Con el registro de Adolfo Ramírez Arana y Carolina Gudiño Corro para el periodo 2025-2029, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), operado por Jorge Meade Ocaranza, el eterno delegado y secretario de Organización, ha consumado lo que muchos militantes califican como un "secuestro" de las siglas.


La imposición de esta fórmula única, enviada directamente por Alejandro Moreno Cárdenas, no solo ignora las bases, sino que rompe puentes con los últimos bastiones de resistencia que le quedaban al partido. ​El costo de esta decisión es matemático y devastador, se estima una pérdida inmediata de al menos 40 mil votos para los próximos comicios. No es una cifra al azar; ya que representa el capital político de grupos regionales que hoy se sienten traicionados.


​El apellido Vázquez Parissi pesa más que las propias siglas, uno de los golpes más duros se gesta en el sur. La expectativa de que Ponciano Vázquez Parissi, actual alcalde de Cosoleacaque, tomara las riendas del partido en enero, mantenía un hilo de esperanza para la estructura territorial. Al cerrarse la puerta mediante un proceso que se percibe "con mano negra", el grupo de los hermanos Vázquez Parissi queda fracturado con la dirigencia estatal. Sin el respaldo de Cosoleacaque —uno de los pocos pulmones donde el PRI aún respiraba —, el tricolor pierde su motor en el sur del estado.


​La crisis de identidad del PRI ha provocado que sus figuras más visibles volteen hacia otros horizontes. Es un secreto a voces en los cafés de Xalapa, sobre el acercamiento de Hector y Pepe Yunes con el partido Movimiento Ciudadano (MC). ​Héctor Yunes Landa, desde su curul local, se ha convertido en la voz más crítica contra el oficialismo, pero su desgaste con la dirigencia de "Alito" Moreno es evidente.


Por otro lado, aunque el excandidato a la gubernatura Pepe Yunes Zorrilla mantiene una postura institucional tras obtener más de un millón 100 mil votos en la pasada elección, el vacío de poder y la falta de renovación real en el PRI podrían empujarlo a buscar una plataforma que no esté lastrada por el estigma del autoritarismo.


​La realidad electoral del PRI en Veracruz es una pendiente pronunciada. De ser la fuerza hegemónica, los datos oficiales de las últimas dos décadas muestran el colapso, ya que el PRI apenas logró conservar una fracción mínima de los 212 ayuntamientos comparado con su poderío en épocas doradas.


​Además, según el padrón del INE, el PRI es el partido que más ciudadanos ha perdido en sus filas durante el último trienio en la entidad y con la caída en la votación, las prerrogativas estatales que recibe el CDE disminuirán drásticamente, limitando su capacidad de operación.


Por su parte, ​Adolfo Ramírez y Carolina Gudiño prometen "trabajo de territorio", pero el territorio que reciben está minado por la desconfianza. Mientras Jorge Meade asegura su cuota de poder en la nómina veracruzana para el CEN, el priismo de a pie se queda sin casa. Lo que hoy llaman "renovación" huele más a una liquidación de activos antes del cierre definitivo y la posible pérdida de registro en las próximas municipales.


"En fin, con el permiso de su excelencia, esto no es una columna seria"